La Familia nació donde nadie apostaba por nosotros. Éramos los ignorados, los que sobraban. Y en esa sombra encontramos algo que los grandes nunca buscaron: la razón de ser mejores.
Cada derrota que convertimos en lección, cada fractura que sanamos juntos, cada victoria que nadie esperaba: eso somos. No venimos de la facilidad. Venimos del fuego. Y el fuego nos forjó.
FDx no es un nombre que se usa. Es uno que se porta con peso. Cada miembro que pertenece a esta familia eligió un camino más difícil y más noble. Eligió ser parte de algo que trasciende el juego.
No teníamos nada que ofrecer a simple vista, cuando en realidad estábamos llenos de energía y corazón para ser grandes.
— White, Don de la Familia